‘UNA MANITO a CONIN’

Cruzada Solidaria Internacional en apoyo a Fundación Conin

 

     Bienvenidos !

Este espacio fue creado con la intención de ofrecer información sobre el origen y los objetivos propuestos por la Convocatoria Abierta en Mosaiquismo: ‘UNA MANITO a CONIN’ -Cruzada Solidaria Internacional- en apoyo a  Fundación Conin -Cooperadoras de Nutrición Infantil-

Al recorrer sus páginas se podrán encontrar, además, breves reseñas sobre la labor que desarrolla la Fundación Conin, su historia, misión y visión, como los currículums vitae de los doctores Abel Pascual Albino y Fernando Monckeberg Barros, presidente y vice presidente de Fundación Conin Argentina.

Asimismo se han agregado notas de diversos autores sobre ‘Desnutrición Infantil’, tanto como imágenes, audios y videos sobre algunas de las actividades más recientes llevadas a cabo por los referentes naturales en este tema.

Por último se podrán encontrar los vínculos -links- de las direcciones web -url- de las páginas de Facebook de la Organización de murales ‘Por una Argentina Sin Desnutrición Infantil’, ‘Premio Nobel de la Paz al Dr Abel Albino’, Fundación Conin Mendoza y su correspondiente sitio web.

A efectos de facilitar la navegación, en el margen superior derecho se encuentra el ‘Menú’. Al cliquear, se abrirá una solapa vertical que contiene tres segmentos diferenciados. El primero, ‘Información’. Su contenido enmarca los distintos aspectos de esta cruzada. Asimismo, recorre la génesis de Conin, y los currículums vitae de los doctores Abel Pascual Albino y Fernando Monckeberg. Debajo, en segundo lugar, se hallan las ‘Notas periodísticas’, que abordan la problemática de la desnutrición y ayudan a entender los alcances de este flagelo, al poder dimensionarlo en cifras. Finalmente, en ‘Sitios de interés’ los links de páginas de Facebook y web, relacionadas con el tema.

                                                                                            Gracias por su visita !                                                                                                                                    Guillermo Daniel Balbi

 

*Agradecemos a los distintos medios nacionales e internacionales la gentileza de permitirnos la difusión de sus notas.

**Aclaración: este blog ha sido diseñado por la organización de murales ‘Por una Argentina Sin Desnutrición’. Se deja expresa constancia de que la presente no es una página oficial de la Fundación Conin.

Organización de murales ‘Por una Argentina Sin Denutrición’, https://www.facebook.com/groups/219187675221247/                                                                                                                    Grupo público de Facebook-a través de:                                                                              Guillermo Daniel Balbi / Periodista

El HCD de La Plata declaró de Interés Municipal “Una Manito a CONIN”

LA PLATA: ‘UNA MANITO a CONIN’ de ‘INTERÉS MUNICIPAL’

‘UNA MANITO a CONIN’, cruzada solidaria internacional, fue declarada por el Honorable Concejo Deliberante de la Ciudad de La Plata de ‘Interés Municipal’. Agradecemos al Poder Legislativo platense la honrosa distinción y al concejal Guillermo Ronga por su permanente compromiso y labor solidaria ! Vamos ‘Por una Argentina Sin Desnutrición’ !!!

Miembros, colaboradores, y administradores del grupo público de Facebook Organización de murales ‘Por una Argentina Sin Desnutrición’
https://www.facebook.com/groups/219187675221247/
#PorUnaArgentinaSinDesnutricion #ConinSomosTodos #YoSoyConin

 

 

El HCD de Pergamino declaró de Interés Municipal “Una Manito a CONIN”

7 Junio, 2017

El HCD declaró de Interés Municipal “Una Manito para CONIN”

En la última sesión ordinaria, celebrada la semana pasada, el Honorable Concejo Deliberante aprobó por unanimidad la Resolución nº 2658, por medio de la cual se declara de Interés Municipal el proyecto: “UNA MANITO PARA CONIN”, Cruzada Solidaria Internacional a realizarse en el mes de julio.

El despacho ingresó a la sesión proveniente de una de las comisiones internas del cuerpo, luego de que el proyecto original fuera derivado a la misma.

La Asociación Civil Providencia Familia CONIN, en la persona de César Belloso, había presentado dicho proyecto y en el mismo se explica que dicha cruzada iniciada por el artista Guillermo Balvi, es liderada en Pergamino por la artista Laura Albano y consistirá en la intervención colectiva de un mural de mosaiquismo en la casa en la Casa de la Cultura que quedará expuesto en forma permanente.

Además este espacio fue creado con la intención de ofrecer sobre el origen y los objetivos propuestos por la Convocatoria Abierta en Mosaiquismo: “UNA MANITO PARA CONIN, Cruzada Solidaria Internacional, en apoyo a Fundación Conin-Cooperadoras de Nutrición Infantil.

Como dijimos anteriormente, la Resolución fue aprobada por el pleno del cuerpo.

Prensa HCD

“El doctor Albino no busca sólo el reconocimiento, quiere que nos sumemos a acompañarlo a su tarea”

Lo dijo Jaime Correas, tras el encuentro que convocó a 800 docentes en Las Heras, con el doctor Albino y Fernando Mönckeberg.

La Dirección General de Escuelas (DGE), a través de la Dirección de Educación Primaria junto a Conin, organizó una jornada denominada “Crear conciencia para la prevención del daño cerebral y mejorar resultados”, a cargo de Abel Albino y Fernando Mönckeberg.
En el Estadio Vicente Polimeni de Las Heras, más de 800 participantes integrados por directivos, docentes y equipos de la Dirección de Orientación y Apoyo Interdisciplinario a las Trayectorias Escolares (Doaite) escucharon a los disertantes con el fin de mejorar sus prácticas de enseñanza.
“Nutrición en los primeros momentos de la vida es un elemento fundamental. Los primeros cinco años es cuando el ser humano crece con mayor rapidez, acompañado por supuesto de una buena educación. Pero las malas condiciones sanitarias o no disponibilidad de agua potable son ejemplos de daños permanentes en las personas”, dijo Mönckeberg.
Jaime Correas, director general de Escuelas, participó en la jornada y destacó la figura de Abel Albino y de su maestro y mentor, Mönckeberg. “El doctor Albino no busca sólo el reconocimiento, quiere que nos sumemos a acompañarlo a su tarea. Por esta razón es que la DGE les va a entregar a ambos la distinción Maestro Domingo Faustino Sarmiento, que tenemos reservada para personas excepcionales en dos aspectos: por su contribución a la educación y el aporte al bienestar a nuestros estudiantes”, expresó Correas.
La distinción Maestro Domingo Faustino Sarmiento, recibida por los dos doctores especialistas en desnutrición infantil, es otorgada por el gobierno escolar, está enmarcada en la Resolución Nº174-17 y fue instituida con el objeto de distinguir personalidades destacas en la provincia de Mendoza que aportan saberes en el sistema educativo.
En la jornada, además de la subsecretaria de Gestión Educativa, Mónica Coronado, y la directora de Educación Primaria, Patricia Charamonte, participó el intendente de Las Heras, Daniel Orozco, quien indicó que es necesario contar con políticas claras y acordes a la coyuntura por la que atraviesa la provincia.
Albino y Mönckeberg, expertos en desnutrición infantil
Albino expresó: “Es un privilegio poder traer al profesor Mönckeberg a Mendoza y encontrarme aquí con el intendente de Las Heras y el director general de Escuelas. En 25 años de vida de CONIN, nunca nos recibió un presidente y hoy sí. Además, por primera vez en nuestra historia pudimos hacer convenio con Acción Social de la Nación, esto es más que promisorio”, agregó Albino.
“Conocí a Mönckeberg en Chile y ahí descubrí los centros CONIN. Hoy, con sorpresa, veo que se van cerrando los centros CONIN porque ya no se necesitan y el gobierno le pidió que no los cierren, porque quieren que sean centros de internación alternativa para niños”, explicó el doctor.
“El profesor Mönckeberg preparó en Chile ‘ejércitos’ de jóvenes bien pensantes que pudieron integrarse a una sociedad económicamente activa, y emergió una clase media que antes no existía. Recuperó el recurso humano”, dijo Abel Albino.
Mönckeberg dijo que fue muy agradable haber sido invitado a intercambiar información sobre los problemas que se han venido investigando y la implementación de estos mismos conocimientos para resolver el problema.

La desnutrición es el problema, no el hambre

*Por Gastón Vigo

 

El jueves se presentó la ley de emergencia alimentaria y quisiera aclarar que el hambre no es igual que la desnutrición. El hambre es un síntoma: “Tengo hambre, como un sándwich y a los 15 minutos desaparece ese síntoma”. En cambio, la desnutrición es una patología social profunda cuyo tratamiento puede llevar una generación. Atacarla no solamente es mejorar una dieta, sino vincular a esa familia en un centro especializado que haga un abordaje integral de la problemática junto a sus hijos, de manera tal de darle herramientas para que salga adelante.

Se habla de pobreza y no de desnutrición. Se habla de malos resultados académicos y se desconocen los daños provocados por la privación de estímulos y alimentos en los primeros mil días críticos del desarrollo cerebral. Se habla de que no podemos salir del subdesarrollo y se sigue negando que lo que hace rico a un país no son sus recursos naturales sino su capital humano. ¿Habrá llegado el momento de preguntarnos sobre nuestra mayor vergüenza?

Cuando una nación conoce el abismo, ya no le alcanzan a su población las respuestas dadas por décadas a los problemas complejos, por lo que el mal oculto del que nunca se había hablado y siempre negado empieza justamente en ese momento a salir a la luz.

El doctor Fernando Mönckeberg es el responsable del milagro chileno, porque ese hombre fue quien descubrió el secreto que le permitió a su patria progresar. Sus contemporáneos le decían: “No, Fernando, la pobreza es el resultado de la mala distribución de la riqueza. Si vos distribuís la riqueza, se termina con ella”. “Eso no es cierto”, dijo él, “porque vos distribuís esta riqueza entre esta gente sin educación y mañana siguen tan pobre como ayer”. Entonces otro le dijo: “No, Fernando, la pobreza es consecuencia del subdesarrollo. Si vos empleás todo tu potencial en el desarrollo, luego por chorreo llega a las clases inferiores”. “Eso tampoco es cierto”, contestó, “porque ningún desarrollo es posible cuando existen ejércitos de niños débiles mentales por desnutrición. Lo que debemos hacer es preservar el cerebro y luego educarlo”. Esa es la clave para la salida de Chile, América Latina y todos los países emergentes.

Se cumplió lo que dijo y los resultados están a la vista. En 40 años, gracias a que fue escuchado por todos los gobiernos, pudo poner en práctica el Plan Conin, que se estudia con asombro en el mundo, porque posibilitó incrementar la expectativa de vida de 38 a 81 años, hacer crecer en 12 centímetros la talla promedio de sus habitantes, proveer en un 98% de agua potable y en un 97% de cloacas a sus ciudadanos, aumentar los guarismos de escolaridad primaria a un 99%, la secundaria en un 72% y la universidad en un cincuenta por ciento. Todo aquello, tal cual lo avizoró en los setenta, puso en jaque a un territorio emergente que actualmente es el mejor calificado de la región.

¿Tan mal estamos que traigo ese ejemplo para que reflexionemos juntos? Saque su conclusión, lector. Existen 4.100 villas en Argentina y el 48% de los niños son pobres, cifra a la que se le agregan 18 mil niños cada 30 días. Solamente en el tablero de control de Fundación Conin figuran 43 niños desnutridos graves, que, de no intervenir sobre ellos, morirán como los otros cinco niños (perdón por no poder encontrarlos) que lo hacen a diario hace 70 años.

En las conferencias que doy, suelo decirle al auditorio: “Más de una vez me han dicho que el doctor Abel Albino exagera; yo les aseguro que no, sabe lo que dice y hace, porque, por ejemplo, se murieron por causa de la desnutrición, entre 1946 y 2009, 120.265 personas, de las cuales 108.231 tendrían en el presente 15 y 64 años. Ayuden a su obra, porque él, junto a miles de compatriotas, lograron llegar hasta ahora a constituir 102 centros, pero nos estamos desangrando como sociedad, ya que necesitamos cuatro mil más de prevención para los casos leves y moderados y 15 de tratamiento para los cuadros agudos”.

De todos modos, si en 4 años tenemos mil centros de prevención y cinco de tratamiento, eso sería un avance magnífico. ¿Y saben qué es lo más inexplicable? Que no tiene punto de comparación lo que significaría la construcción de estos últimos, que salvarían la vida de los 150 niños que mueren mensualmente en el absoluto silencio, en cuanto a su relevancia y su costo (30 millones cada uno), si lo comparamos con otros gastos que hablan sobre cómo somos los argentinos (solamente el gobierno porteño gasta siete millones de pesos por mes, casi 84 millones de pesos al año, para reparar daños ocasionados por vándalos en monumentos, frentes de edificios públicos y cartelería urbana).

¿Queremos vencer la pobreza estructural de una buena vez? La fórmula no es inmediata pero sí es efectiva: reducir la desnutrición en un uno por ciento baja la pobreza en un cuatro por ciento. En cambio, reducir la pobreza en un 1% sólo logra reducir la desnutrición en 0,25 por ciento.

Por primera vez en 25 años nos convoca la autoridad máxima de la república. No obstante, al sincero y profundo agradecimiento que todos tenemos en Conin, se le suma una pregunta que nos golpea íntimamente el alma cada vez que nos levantamos: “¿Estamos haciendo lo suficiente?”.

 

*El autor es magíster en Economía por la Swiss Management Center University de Suiza. Licenciado en Administración de Empresas (UCA). Director de Desarrollo de Fundación Conin.

Fuente: Infobae.com / Domingo 11 de junio de 2017

Publicación: http://www.infobae.com/opinion/2017/06/11/la-desnutricion-es-el-problema-no-el-hambre/

¿A quién le importan los chicos? La infancia invisible

*Por Fernanda Sánchez

Para La Nación – Domingo 11 de junio de 2017

Ilustración: Hernán Berdichevsky
Ilustración: Hernán Berdichevsky.

“Dale, tomá, llevate el pan. Y acá tenés una platita para vos y otra para tu hermano”, dice la doctora Ana Lía Otaño, médica pediatra, en plena siesta chaqueña. En un hotel elegante del centro de Resistencia, donde la entrevisto, la escena es veloz: dos nenes esmirriados llegan a la confitería, la doctora los llama y antes de que puedan decirle nada, ella ya les deja en las manos el contenido entero de la panera. Cuando se van, me explica: “¿Sabés por qué hago esto? Porque muchos de mis pacientitos en el hospital pediátrico comían así: de lo que les daba la gente. Ojo, yo sé que hay gente que no les da porque dice que los explotan. Pero a mí me consta que muchas de estas criaturas dependen de eso poquito que uno pueda darles. Entonces, ¿cómo no les voy a dar?”

La doctora Otaño tiene una de esas caras limpias y sonrientes que son como un oasis en el desierto emocional del hospital público. Hace ocho años, como representante del Ministerio de Salud en su provincia, Chaco, encabezó una comisión multidisciplinaria que investigó los contaminantes del agua y, en particular, el posible impacto de estos sobre la salud de los más pequeños. Los resultados de ese estudio (elaborado en base a cifras oficiales) todavía espantan. “Descubrimos que en sólo diez años las malformaciones congénitas se habían multiplicado por cuatro y el cáncer pediátrico, por tres”, revela.

Sin embargo, ella (ahora jubilada y nombrada en 2015 Mujer del Año en su provincia) admite que ni siquiera tres décadas mirando la miseria a los ojos han logrado acostumbrarla a las bandadas de chicos silvestres buscando qué comer. Y no son pocos, ni son el triste privilegio de su provincia. De hecho, según datos recientes del Centro para la Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), si en el último trimestre del año pasado la pobreza golpeaba a tres de cada diez argentinos, el porcentaje subía si se ponía el foco en los chicos. En efecto, en la franja de chicos de hasta 4 años, casi la mitad (43,8%) era pobre. Pero si la mirada se extendía hasta los 14 años, el espanto también se disparaba: 47,9% de ellos vivía -vive- en la pobreza

Las cifras de Unicef para todo el país en el mismo trimestre, conocidas esta semana, van en el mismo sentido: hay 5,6 millones de chicos pobres en la Argentina.

Aunque tal vez, dicho así, no se comprenda cabalmente de qué estamos hablando. Porque escondidos detrás de una palabra tan sobria, están estos nenes con el pelo descolorido de la comida salteada y la mirada de ése al que viven echándolo hasta de la calle. De esto, precisamente, se habla cuando se dice “infantilización de la pobreza”: de pobres cada vez más chicos. O, si se prefiere, de chicos cada vez más pobres.

Según datos aportados por Infancia en Deuda (un colectivo integrado por 25 organizaciones de la sociedad civil preocupados por estos temas, entre los cuales se cuentan Unicef, Aldeas Infantiles, Haciendo camino, ACIJ y varias entidades más), a la pobreza hay que sumarle el hacinamiento en el que vive el 42,4% de los menores de nuestro país. Una cifra que -en provincias como Formosa- trepa al 58,8 por ciento.

De hecho, el colectivo Infancia en deuda surge cuando un grupo de entidades vinculadas a temas de infancia verifica que, por ejemplo, a once años de sancionada la ley, la figura de defensor de la niñez seguía sin ocuparse. Que en la Argentina, cada diez minutos, una adolescente se convierte en madre. Que uno de cada cuatro chicos que comienza la secundaria no aprueba el año. Que uno de cada cuatro nenes en edad de ir al jardín no lo hace. Que casi la mitad de los chicos son castigados físicamente por sus padres. Que, sin importar de qué sector social estemos hablando, ser chico en la Argentina es algo peligroso. Y que a nadie, a través de las décadas y de las sucesivas gestiones, ha entendido que en esto se nos juega no sólo el futuro, sino también el presente.

Más allá de lo atroz de las cifras, lo que no deja sin embargo de sorprender es que sean organizaciones de la sociedad civil y no el Estado quienes provean datos e instalen la discusión de temas que, como éste, parecen no despeinar a nadie. “Los que estamos trabajando en terreno y en contacto directo con niños y niñas cuyos derechos han sido vulnerados sabemos que no hay tiempo que perder. Para nosotros, como sociedad, la situación de los chicos tendría que ser algo no negociable, sobre todo porque los tiempos de los chicos claramente no son los del Estado”, marca Alejandra Perinetti, directora de la ONG Aldeas Infantiles, hasta donde los chicos llegan escapando de la violencia o del abuso sexual en sus hogares.

Justamente por eso, el principal objetivo de Infancia en deuda “es asegurar el cumplimiento de la ley 26.061 -promulgada en 2005- que, además de crear el cargo del defensor del niño, incluye entre otros puntos la realización de una encuesta nacional nutricional que informe sobre la situación actual de la niñez; la implementación de una política coordinada e integral para cumplir con los derechos de la primera infancia, y la asignación del presupuesto necesario para garantizar las necesidades de todas las niñas y los niños de nuestro país”, se lee en un documento de la organización.

Según Florence Bauer, directora de Unicef Argentina, “el defensor de la niñez es una figura fundamental, prevista por la ley desde hace diez años y aún sin concretar. Debe monitorear las políticas públicas para la infancia, alertar al gobierno y al país sobre problemas que estén dándose en relación a la niñez e impulsar acciones sobre esos temas y, por último, representar a los niños, niñas y adolescentes. Debe cumplir esos tres roles y por eso es tan importante que el proceso de elección que lo designe sea totalmente transparente. Esperamos que sea nombrado este año”.

Especialmente porque aún en 2017 el país sigue sin tener datos nacionales y actualizados de salud y nutrición en la niñez; la última encuesta de este tipo se realizó en 2005. Y si bien estaba estipulado que ese relevamiento volviese a ser realizado cada diez años, esto no sucedió y se siguen tomando decisiones en base a datos que tienen un atraso de doce años. Pero, ¿qué eficacia puede esperarse de una política pública diseñada en base a lo que refleja el espejo retrovisor?

 

De lo que no importa

Los chicos, dice el lugar común, son la inocencia, la verdad y hasta el futuro. Para seis millones de menores en nuestro país, sin embargo, las tres cosas brillan por su ausencia. Al mismo tiempo, resulta también alarmante ver cómo conviven chicos y adolescentes desnutridos con otros amenazados por la obesidad infantil y toda una gama de patologías asociadas al sedentarismo y al consumo frenético de comestibles llenos de sabores y colores, pero vacíos de cualquier otra cosa. La semana pasada, de hecho, y organizada por la Organización Panamericana de la Salud (OPDS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), se llevó a cabo en Buenos Aires un encuentro de dos días sobre obesidad infantil.

“La Argentina tiene la segunda tasa más alta de sobrepeso en menores de 5 años de América latina y el Caribe, con un 9,9%”, según el Panorama de Seguridad Alimentaria y Nutricional elaborado por OPS, OMS y la FAO. El mismo estudio refiere a un análisis hecho sobre la publicidad de alimentos en televisión dirigidos a niños y niñas en ocho países de América latina, que detectó que en la Argentina el 48% de los alimentos publicitados tenía un bajo valor nutricional, y que el 69% de los encuestados consumió estos productos posteriormente”, precisa el informe de Unicef Argentina sobre esas jornadas.

Evidentemente, el problema de la niñez olvidada por el Estado no es privativo de determinado sector social ni se limita a chicos que pasan hambre. En este aspecto también la designación de un defensor de la niñez se hace urgente, ya que esa figura es la que puede accionar denunciando no sólo el avance del hambre y la pobreza sino también la creciente artificialización de eso que comen millones de chicos y adolescentes sin distinción de clase social. Y también, en el caso de la violencia, que tiene entre los chicos a sus principales víctimas y en más de un sentido.

“Según el Ministerio de Justicia, el 57% de las víctimas de violencia tiene menos de 18 años. La línea 102 de la Ciudad de Buenos Aires recibe cuatro llamados por día con denuncias de violencia contra la niñez”, resume al respecto un documento del colectivo Infancia en deuda.

“El caso de la justicia penal juvenil también es un buen ejemplo de desprotección. En la Argentina, los adultos tienen mejor acceso a la Justicia que los menores. Aquí hay condenados a cadena perpetua siendo menores de edad”, grafica Juan Facundo Hernández, abogado y socio fundador del colectivo Derechos de la Infancia y de la Adolescencia. “Por supuesto que cuando un menor viola la ley el Estado debe actuar, pero el encierro de por vida no puede ser la única respuesta. Y de hecho, por eso el Estado argentino fue cuestionado internacionalmente”, precisa.

La Argentina fue también denunciada por no cumplir con la Convención de los Derechos del Niño ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a raíz de la situación de los millones de chicos que viven en pueblos agrícolas y expuestos a fumigaciones sistemáticas. Estas, como verificó el grupo de investigación Genética y Mutagénesis Ambiental (GeMA), conducido por la doctora Delia Aiassa, de la Universidad Nacional de Río Cuarto, exhibían daño en su material genético, con todo lo que eso podría implicar para su salud futura.

 

Infelices los niños

Cuidados en la primera infancia. Hogares-refugio. Contención. Los discursos sobre la niñez se dan, cada tanto, un baño de novedades y de un tiempo a esta parte la novedad parecería ser el “cuidado”, entendiendo por eso el estímulo, la protección y la vigilancia amorosa de los niños en sus primeros años. Como no se cansa de recordar el doctor Abel Albino, de la ONG Cooperativa para la Nutricion Infantil (Conin), el cerebro crece a una velocidad asombrosa y el “cableado” cerebral se expande y se complejiza. O no. Si el chico no cuenta con una alimentación y un entorno adecuados para sacar el máximo provecho de esa ventana de oportunidad, la respuesta será “no”. Pero, además, el doctor Albino distingue desde siempre hambre de desnutrición. “Combatir el hambre es muy sencillo, se arregla con un sándwich; combatir la desnutrición es mucho más arduo, porque hay que hacer un abordaje integral de la problemática social que da origen a la extrema pobreza”, precisaba en una entrevista concedida a Border Periodismo.

En este contexto de olvido, no sólo sistemático sino también histórico, tal vez uno de los indicadores que mejor rinde cuenta de la desidia estatal frente al tema sea la subejecución del presupuesto asignado para resolver las cuestiones más urgentes. En este sentido, los datos de la Secretaría Nacional de la Niñez, Adolescencia y Familia son por demás reveladores: si en 2016 un tercio del presupuesto asignado quedó sin ejecutarse, en los cinco primeros meses de este año sólo se ha ejecutado 13,4%. ¿Y por qué importa esto? Porque, como precisa otro documento del colectivo, “dentro de las acciones que implementa dicha Secretaría, la mayor demora en la ejecución presupuestaria se observa en las acciones tendientes a la «Promoción y asistencia a los centros de desarrollo infantil comunitarios», cuya ejecución a la fecha de cierre del presente informe, es de un 2,92%”. En otras palabras, allí en donde todos insisten en que hay que poner el foco y la acción es justamente un área en donde la indolencia es mayor.

Pero, para quien mire con un poco más de detenimiento, el abandono de la infancia y de la adolescencia argentinas saltan a la vista en cada paso. En la verdadera carrera de obstáculos que debe enfrentar todo ciudadano que quiera hacer una denuncia por violencia contra menores. En el desdén de las autoridades de turno por hacer de la Educación Sexual Integral una práctica escolar más. En el profundo desconocimiento del grueso de las autoridades sanitarias sobre los determinantes ambientales de la salud en niños y adolescentes. Porque si efectivamente -como anota la doctora Aiassa en un artículo en la revista Archivos de Pediatría-, “el estatus sanitario de una sociedad puede ser juzgado en base a la salud de sus niños”, el de la Argentina está en serios problemas. Y, mientras el tiempo vuela, las autoridades siguen llegando tarde a la única cita para la que no hay excusas.

 

Fuente: Fernanda Sánchez / Diario La Nación / Domingo 11 de junio de 2017

Publicación: http://www.lanacion.com.ar/2031747-a-quien-le-importan-los-chicos-la-infancia-invisible

“Nacen 600 chicos pobres cada día”

“La mayor riqueza de un país es su capital humano, y si el capital humano está dañado, ese país no tiene futuro”, asegura Gastón Vigo (CONIN)